Dieta infantil estival 
Foto: Archivo

La temporada veraniega en nuestro país trae aparejadas temperaturas que trepan a térmicas considerablemente altas. Por eso la importancia de la buena alimentación y la hidratación son fundamentales. Esta situación representa riesgos en determinados grupos poblacionales, de lo cual se desprende la importancia de la alimentación e hidratación apropiadas. Los niños requieren un cuidado especial. ¡Te acercamos algunos consejos para la dieta infantil estival!

Una dieta rica en verduras y frutas son las recomendaciones para este verano.

Por lo general, las vacaciones son aprovechadas por la familia para realizar actividades al aire libre. Sin embargo, las temperaturas de enero y febrero en el Paraguay se mantienen entre los 35 a 38  °C, hecho que podría incidir en el apetito de las personas.

Abordamos el tema con Adriana Vargas, conocida nutricionista, quien inicialmente sostuvo: “En verano uno no deja de tener hambre, pues es la principal regulación para que podamos estar vivos. Sí hay mayor propensión hacia las comidas más frescas, no alimentos calientes y pesados”.

Si bien para gozar de buena salud, la alimentación es tan fundamental, como el sueño y las actividades deportivas, los padres deben considerar algunos aspectos durante estos meses estivales. ¿Cuáles son las recomendaciones? Vargas ofrece algunas.

Apetito en verano
Adriana resaltó la contribución que representa para los niños una adecuada variedad de nutrientes, a través de la abundante ingesta de hortalizas, frutas y legumbres de estación: “Los chicos no deben comer en forma diferenciada; la alimentación debe darse en familia y unificada. Además de frutas y verduras, sus platos deben concentrar variedades de carne, arroz y fideos, sumados a la ensalada verde”.

Dado el dominio de la tendencia hacia a los platillos frescos, la porción de carne (u otros cortes cárnicos) será menor y la cantidad de ensalada mayor. “Hay diversas forma de combinar las verduras para el niño. Se puede preparar una ensalada con pasta y verduras frescas, algo apetecible a la vista y al paladar”, ejemplificó, y manifestó que los horarios de alimentación deben mantenerse como una rutina.

La profesional indicó que bajo ninguna temperatura es conveniente proporcionar con mucha frecuencia golosinas ni snacks a los chicos “Es necesario que la mayor parte del tiempo reciban productos en ricos en valor nutricional”, añadió Vargas. También desaconsejó abusar de frituras, salvo que estas sean servidas de modo periódico.

Finalmente, Adriana instó a planificar las comidas de los niños en caso de emprender un viaje. “Podemos salir de la casa con un sándwich o unas empanadas de pollo al horno con muchas verduras. La organización es lo crucial”, explicó.

Adriana Vargas lleva 10 años desempeñándose en el ámbito de la nutrición, carrera que cursó en la Universidad del Norte. Especializada en Problemas de Obesidad y Siconutrición por la Universidad Favaloro, en Buenos Aires (Argentina), es, además, educadora en obesidad infantil, y cuenta con la capacitación acreditada por el programa Niños en Movimiento, de origen español.

 Al sol
Tomar bebidas refrescantes de lo más común bajo nuestro calor; sin embargo, el combate contra la deshidratación halla en el agua su mejor aliado. “No hay que esperar que los niños sientan sed; al contrario, que tomen agua debe ser una costumbre”, añadió. “Mientras están divirtiéndose en la pileta o en otra actividad bajo el sol, muchas veces los pequeños ellos pasan por alto beber líquidos. Que nunca falte el agua amerita especial atención”, comentó.

A tener en cuenta

Varios estudios médicos dan cuenta de que las frutas y verduras son una fuente sustancial de vitaminas y minerales para las personas. En los niños, estos alimentos redoblan preponderancia como parte del crecimiento, además de que al poseer mucha fibra y pocas calorías, evitan el estreñimiento y la obesidad.

A continuación, compartimos algunas indicaciones útiles al encarar la alimentación infantil en periodos de intenso calor:

– Tratar de evitar golosinas y comidas rápidas

– Servir las frutas de temporada trozadas

– Los lácteos, como la leche fresca y el yogur, lucen muy apetecibles para los niños

– Presentar platos con verduras de estación, acompañados de jugos de frutas naturales

Deja un comentario

Su cuenta de eMail no sera revelada.